miércoles, 8 de julio de 2009

jovencitas tgp

Que raro se me hacía volverle a ver después de tanto tiempo… de pequeños éramos inseparables, y en nuestro juego favorito mi primo Alex disfrutaba tocando cada rincón de mi cuerpo. Yo disfrutaba de sus caricias, solo éramos unos niños, pero en nosotros ya se presentía la carga erótica que íbamos a desarrollar con el paso de los años.

Mientras cenábamos Alex tocaba mis piernas por debajo de la mesa, y yo me estremecía… ¡Cuantos años añorando sus caricias! Y ahora estaba aquí… todo podría volver a ser como antes ¡incluso mejor que antes! Ambos habíamos corrido lo nuestro y teníamos gran experiencia. Solo necesitábamos la ocasión y esta iba a ser nuestra noche, estaba segura de ello, lo decía su mirada, su caricia bajo la mesa, hasta la forma que tuvo de cogerme la mano al pasarme el pan. Sí, esta era nuestra noche.

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